Es difícil abstraerse del temaEs difícil abstraerse del tema,
ya casi lo estoy odiando.
Ahora las máquinas limpian
el último cúmulo de basura en la calle:
muebles destrozados, colchones irrecuperables,
papeles embarrados que una vez fueron libros,
restos no identificables que a un hogar
sirvieron de útil sustento.
Ahora la calle se limpia pero
no tardará en salir otro vecino y echará
otra torre de basura húmeda y podrida a la calle.
Nadie sabe cuando terminará esto,
al menos las casas
recuperan cierto vacío donde las mentes
buscan salud: desnudez después del desastre.
Esta gente sabe, conoce por años lo que es vivir
en lo inestable, en lo inseguro,
y persisten,
limpian la casa y vuelven,
se adelantan a todo vaticinio, a la tristeza misma
y resuelven vivir.
Yo no sé cuando abandonaré este tema,
será hasta que ya no quede basura por expulsar,
y un silencio blanco y saludable me devuelva al sol
de una apacible tarde.
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