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CRÓNICA DE UNA TRAGEDIA

MILAGROS BUDIÑO

MILAGROS BUDIÑO Una mañana el cielo estaba gris y maduro. Una antena arriba del techo y las hojas empapadas del árbol parecían esperar el regreso del sol. Se escuchaban truenos a lo lejos pero yo no tenía miedo. No pensaba en que pasaría algo tan malo como lo que pasó.
Apenas paraba, los pájaros aprovechaban para buscar comida y arreglar sus nidos. Pero el agua caía de nuevo. Cada vez con más fuerza.
Cuando llenó el patio de la escuela, comenzó a correr por la orilla de la calle en dirección al oeste.
Cada vez corría con más fuerza hacia los barrios bajos.
Cuando la gente supo que las bombas extractoras no funcionaban supo que se venía otra inundación y empezó a escaparse entre e agua podrida.
Estaban tristes por sus familias. Algunos chicos lloraban con desesperación. Otros vecinos buscaban fletes para salvar sus cosas y encontrar un lugar donde alojarse.
Quince días pasaron hasta que las bombas sacaron el agua y se pudo regresar a ver cómo las paredes mostraban las marcas de los hongos.
El clima exterior estaba tormentoso, lluvioso, frío. Casi no te daba tiempo a limpiar. Y todos empezamos a toser por la humedad. Y a algunos chicos les salieron granos.

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