Blogia
CRÓNICA DE UNA TRAGEDIA

FRANCO CUGINI

FRANCO CUGINI Un día, en mi ciudad, comenzó a llover.
Llovía con muchos truenos y relámpagos oxidando las antenas, mientras las plantas de las azoteas tomaban agua de Dios. La humedad aumentaba de a poquito. También los pájaros se refugiaban para no mojarse.
Algunas aguas se deslizaban hacia los lugares bajos. Los charcos se hacían cada vez más grandes. Todos los desagües estaban tapados con botellas y toda la mugre de las calles.
El agua caía tan rápido que se hizo un lago que, finalmente, comenzó a inundar las casas.
La pobre gente, desesperada, corría para cualquier parte. Se metían en las casas abandonadas para autoevaluarse. Algunos se quedaban en sus techos para cuidar las cosas. Otros, de tanta hambre que tenían, mataban chanchos y gallinas para comérselas. Algunos se iban a las escuelas para que los cuidaran.
Estuvieron muchos días fuera de sus hogares. Y cuando el agua bajó, cuando regresaron a su casa, la pobre gente se encontró con todo roto, los muebles manchados, las paredes sucias, los electrodomésticos perdidos. Las personas estaban muy tristes y decepcionadas y algunos todavía están como sorprendidos por todo lo que les pasó.

0 comentarios