DENISE FALCO
Debajo de las ramas del pino, nidos y pájaros se cubrían de las gotas frías de la lluvia.Sobre las terrazas de los edificios mojaba cada rincón la lluvia azul.
Un relámpago iluminaba el cielo con su luz brillante y se escuchaban los ruidos impactantes que lo seguían.
A lo lejos la gente, asustada, buscaba donde pasar la noche. Salían con bolsas de ropa y criaturas en brazos. Y una vez evacuados intentaban comunicarse con sus familiares. Lloraban de desesperación y de miedo al tener que dejar sus casas y sus cosas desprotegidas.
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