JACKELINE PERALTA
El tiempo no ayudaba a las personas. La lluvia hacía que el agua corriera hacia la zona más baja pero los desagües tapados hacían que se estancara y las bombas extractoras rotas no podían pasarla hacia el río.Las personas estaban traumadas y no sabían para donde caminar.
Cuando volvieron las paredes de la casa estaban llenas de humedad. La mayoría de los muebles tuvieron que tirarse a la calle. Las maderas que cubrían las paredes comenzaron a despedir mal olor.
Los niños quedaban con la imagen de la inundación grabada en la mirada.
Y mi abuelo cuando ve agua se desespera.
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