MARA PIANETTI
Una mañana, en Santa Fe, se largó una fuerte tormenta. Los truenos, ruidosos, sorprendían a las personas que contemplaban detrás de las ventanas. Los cables eléctricos sufrían la presencia de la lluvia mientras los tejados, mojados, miraban con asombro la prisa de los pájaros que volaban hacia sus nidos y los árboles altos atraían la furia de los relámpagos.Enseguida el agua comenzó a deslizarse buscando un lugar donde detener su camino. En ese instante los charcos comenzaron a agrandarse y el agua a subir cada vez más.
Los desagües se tapaban por los desechos residuales, algunas hojas, etc, que estaba depositados en las calles. De esta manera el agua comenzó a inundar las zonas más bajas de la ciudad.
Las gentes, desesperadas, corrían por las calles inundadas y se autoevacuaban en escuelas o en clubes donde convivían con otras familias y todos estaban muy nerviosos y preocupados.
Quince días más tarde, el gobierno les ordenó abandonar las escuelas. Hacía mucho frío y el cielo estaba nublado. Al volver a sus casas, se encontraron con una trágica realidad donde los electrodomésticos, las ropas y los muebles, estaban todos arruinados.
Tenían que empezar de nuevo en medio de paredes estropeadas por la humedad, rompiendo los revoques hasta llegar al ladrillo, dejando secar por un tiempo y después volviendo a revocar.
Algunos quedaron sin esperanzas y otros intentan reconstruir su vida.
Un día me levanté de la cama, me asomé por la ventana y ví como caían las suaves y finas gotas de la lluvia.
El tiempo no ayudaba a las personas. La lluvia hacía que el agua corriera hacia la zona más baja pero los desagües tapados hacían que se estancara y las bombas extractoras rotas no podían pasarla hacia el río.
En Santa Fe, una mañana comenzó a llover. El cielo se puso horrible.
Un día fui a la escuela y estaba lloviendo. La lluvia ciega mojaba las antenas de las casas y los relámpagos iluminaban el salón. El espeso cielo cubría los techos y los pájaros sufrían ante la tormenta eléctrica.
Un día, en Santa Fe, estaba lloviendo y hacía frío.